¿Por qué medir el tiempo perdido?
Rara vez sentimos el verdadero costo del scroll porque ocurre en pequeñas dosis: cinco minutos aquí, veinte allá. Pero esos minutos se acumulan en horas, días y, con el tiempo, en años de tu vida dedicados a contenido que no recordarás. Ver el número suele ser el despertar que la motivación sola no puede dar.